sábado, 6 de enero de 2018

SERIE SOLIDARIA DE SUPERDEPORTE 5 DE ENERO.

MUCHO MÁS QUE AFICIÓN EN EL ALTIPLANO PERUANO.

En 2008 pudimos comprobar en nuestro proyecto de El Agustino (Perú) cómo la inseguridad, la violencia y el delito constituyen uno de los principales problemas de un país con muchos contrastes. La violencia juvenil, expresada en pandillas violentas ha pasado a ser un ingrediente importante de inseguridad ciudadana. La existencia de estos grupos perturba la convivencia ciudadana y la pertenencia a una pandilla se convierte en el primer peldaño de una más que peligrosa carrera delictiva pues en demasiadas ocasiones los pandilleros son utilizados como mano de obra barata del crimen organizado. Esta es la expresión a pie de calle de los problemas familiares, de la escuela y de la sociedad. Es por eso por lo que la nuestra y otras organizaciones fueron premiadas por la Naciones Unidas por el trabajo que se estaba desarrollando allí.
El Perú es el territorio de la memoria y la geografía cambiante. Reino del Sol y escenario para la aventura, es el corazón de los Andes, el centro del Pacífico sudamericano y el origen del Amazonas. Estos tres elementos explican su historia, modelan su personalidad y potencian sus oportunidades para el futuro. Nación compuesta por numerosos pueblos caracterizados por una gran variedad regional, se comunica en español, quechua, aymara y decenas de lenguas amazónicas. Sus identidades y peculiaridades son también su principal activo multicolor.
Profundizando más en este proyecto, en la Penya Valencianista per la Solidaritat recibimos solo un año después, ya en el año 2009, la petición por parte de la Asociación Almudi de Valencia de material deportivo que nutriese la actividad que esta organización estaba realizando en el altiplano peruano. “Fomento de la Afición al Valencia” fue el nombre emblemático que recibió un proyecto que realizó diversos campeonatos de fútbol y futbito para diversas poblaciones, sin distinción de edad, y que tenía como sesiones complementarias el estudio y vivencias de los valores en el deporte. La experiencia que tenía la Asociación Almudi nos dio la confianza necesaria pues estos ya habían realizado actividades similares con anterioridad durante siete veranos en países como Nicaragua y también uno en el mismo país peruano. Como decimos, su contenido se basaba en la organización de campeonatos de fútbol que ayudasen a construir personalidades equilibradas y capaces de enfrentarse a los graves problemas que lleva consigo el subdesarrollo de un país con carencias tan tremendas como este. Evitar que la juventud abandone los estudios y se refugie en la droga, en la bebida o que institucionalice actitudes perniciosas como el trato indigno, vejatorio o agresivo contra la mujer, eran metas que también este proyecto perseguía.
Por tanto, la gran mayoría de destinatarios de este proyecto fueron chicos jóvenes de 12 a 25 años de edad, sin excluir la participación de algún equipo para adultos. Así, localidades como Playa Hermosa, San Vicente de Cañete, el colegio Cerro Alegre de Imperial, los poblados de la Sierra de Yauyos en los Andes, Catahuasi, Aiza, Tupe, Colca, Madeán, Chocos y Azangaros recibieron más de un centenar de nuestras equipaciones con las que nutrir estos campeonatos.
Cañete, Yauyos y Huarochirí fueron además afectados por el terremoto de agosto de 2006, con lo que los desastres naturales parece que se ceban con los que de por sí ya tienen una situación al borde del precipicio personal. Es por eso por lo que los de Almudí emprendieron una misión por pueblos de la Sierra de Yauyos en la zona de Quinches, dónde con dificultad puede llegar gente procedente de occidente por lo precario de las comunicaciones.  Visitas a los dos hospitales y a la cárcel con más de 1.400 presos, clases en colegios y otros centros educativos de San Vicente de Cañete sobre valores, prevención del alcoholismo, la drogadicción y la violencia contra la mujer, cursos formativos según la especialización de los voluntarios en informática, contabilidad, higiene, etc… y la entrega del material de ayuda humanitaria recogido a lo largo del año para las zonas más necesitadas, especialmente las devastadas por el terremoto, fueron parte de las acciones emprendidas en esta zona. Como siempre, nuestra Penya Valencianista per la Solidaritat al lado de los éxitos solidarios.